Hace exactamente 18 años, un grupito de radicales se acercó al monumento a Cristóbal Colón –en el Paseo que todos creen que también se llama así y cuyo nombre oficial nadie recuerda– a vandalizar unos adornos florales que habían dejado a sus pies. – ¡Lo hemos destruido! –gritaban.No habían destruido nada, solo unas flores. Pero estaban contentos de haber protestado contra el «descubrimiento» de América.Los vándalos terminaron en la comisaría y pocos años después su ídolo terminaría –inútilmente– como presidente del Perú. Pero esa es otra historia.Hoy, esa protesta floral –que hace menos de dos décadas era considerada francamente extravagante y…
Mini noticiero de lunes a viernes, en 20 minutos –en cualquiera que sea tu red favorita– todo lo que necesitas saber para empezar tu día.
En un mundo de burbujas desinformativas, de sesgos de confirmación y contenido personalizado, la única respuesta posible es el periodismo.
CONTACTA CON NOSOTROS.
